martes, 18 de abril de 2017

BUDA, SÓCRATES Y LA IMPORTANCIA DE PENSAR POR NOSOTROS MISMOS.

En la tradición griega, Sócrates —el filósofo errante— prevenía a sus discípulos de buscar el consejo de sofistas, filósofos pagados para instruir a la nobleza, puesto que en su visión, el conocimiento solamente podía venir de una ardua experiencia de autoconocimiento (el famoso gnoti se autón, o “conócete a ti mismo”, inscrito en el oráculo de Delfos).
En la época del Buda Gautama, muchos maestros y hombres santos también vagaban de pueblo en pueblo ofreciendo sus enseñanzas y principios a quienes quisieran escucharlas. ¿Cómo diferenciar al maestro auténtico del charlatán? Según la tradición, Sidharta Gautama ofreció esta respuesta en uno de sus muchos viajes:
No creas en algo simplemente porque lo has oído. No creas en algo simplemente porque es dicho y muchos lo rumoran. No creas en algo simplemente porque se encuentra escrito en los libros religiosos. No creas en algo meramente por la autoridad de tus maestros y ancianos. No creas en tradiciones porque han pasado de mano en mano durante muchas generaciones. Sólo después de observar y analizar, cuando encuentres algo que es acorde a la razón y conducente al bien y benéfico para uno y para todos, entonces acéptalo y vive según eso.
Este consejo del Buda es de gran pertinencia hoy en día, cuando nos encontramos inundados por todas partes de pseudo piezas de conocimiento, de comerciales que buscan hacernos consumir algo para remediar la angustia existencial, y donde la verdadera sabiduría se nos ofrece de mil formas a través de mil empaques atractivos.
Esto no quiere decir que nuestro momento histórico sea de algún modo peor que el de Sócrates en Atenas o Buda en la India, a pesar de que hayan pasado más de 2,000 años desde entonces: quiere decir simplemente que no podemos escatimar la reflexión crítica y el arte de pensar por nosotros mismos.
Una persona puede vivir en la ignorancia rodeada de riquezas si no cultiva su propio pensamiento. Es solamente desde la razón y la reflexión que una experiencia verdaderamente autónoma puede construirse. No se trata de negarnos a conocer nuevos lugares y tradiciones diferentes a la de nuestro lugar de nacimiento, sino que lo que sea que llegue hasta nosotros debe pasar por el tamiz de la reflexión y el pensamiento crítico; de lo contrario seremos vulnerables a los embates del consumo y la política del shock, que ven a las personas como un rebaño dócil que puede ser llevado de un lado a otro para cumplir con intereses que sólo benefician a los poderosos.
Pero el verdadero poder —es decir, la verdadera libertad— no se conquista a través de la guerra o el consumo sino a través de la construcción de un pensamiento sólido y autónomo, capaz de albergar la diferencia y ver a través de los motivos egoístas de los demás. En concordancia con las enseñanzas del Buda, este pensamiento debe ser generoso y abierto para beneficio de todos los seres, a la vez que una guía en sí misma que nos permita tener un código de conducta impecable.
Nadie dijo que la libertad se conquistara fácilmente, pero tampoco tiene por qué ser un tormento. Se trata simplemente de vernos a nosotros mismos como seres en construcción, que admiten ciertas ideas y desechan otras según el principio de conservación de la energía: ¿qué es lo que alimenta el espíritu y qué lo devora, qué permite su crecimiento y expansión y qué lo hace empequeñecerse y sentirse insuficiente? La respuesta a estas preguntas es sólo un punto de partida para aquello que Sócrates llamaba la vida cuestionada: “Una vida que no se cuestiona no merece ser vivida.”

FUENTE: http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/11653-buda-socrates-y-la-importancia-de-pensar-por-nosotros-mismos.html

PSICOLOGÍA INTEGRAL - ÑUÑOA

lunes, 17 de abril de 2017

¿SIENTES QUE SE TE HA PARALIZADO LA VIDA? ETAPAS DEL ESTANCAMIENTO EMOCIONAL.

El estancamiento emocional no es un estado que llega así como así. Somos nosotros quienes nos encargamos de abrirle la puerta y, sin ningún obstáculo, le damos autorización para que se quede. Existen circunstancias, momentos y experiencias que ayudan a alimentarlo. Y ninguno estamos a salvo de padecerlo.

El problema es que, a menudo, nos negamos a admitirlo y permanecemos en dicho estancamiento sin medir las consecuencias. La gente se aleja de nosotros, las oportunidades se nos escapan igual que la arena entre los dedos, la alegría se evapora y nos volvemos seres sombríos. Se nos pierde del horizonte, se nos va la esencia de la vida.

La motivación desaparece. Lo que antes nos gustaba ahora se nos antoja ridículo y sin sentido. Preferimos estar solos. Cerramos nuestro corazón y decidimos aislarnos para no molestar ni ser molestados. Y sin proponérnoslo acabamos enterrados en vida. A continuación veremos algunas etapas del estancamiento emocional y cómo evitar caer en él.

1.- LA RUTINA, ALIADO NÚMERO UNO DEL ESTANCAMIENTO EMOCIONAL

En un estado de rutina, los días se diferencian muy poco. Damos los mismos pasos, decimos las mismas palabras, hablamos con las mismas personas.  Estamos tan acostumbrados que, aunque no nos damos cuenta, somos una constante repetición. Lo peor de todo es que no queremos salir del estancamiento emocional a pesar de lo mal que nos sintamos.

Si vivimos en pareja, las cosas no son tan diferentes. Llega un momento en el que el otro, así esté con nosotros hace años, se convierte en un extraño. Ya ni siquiera advertimos, o no nos importa, si hay algún cambio en su personalidad.  No compartimos a fondo la vida, con todo el sentido que ello implica. Es, ni más ni menos, una costumbre más.

La rutina es capaz de acabar con las ganas de vivir. No se trata tampoco de echar por la borda todo lo construido. Pero hay que darle oportunidad a las sorpresas, descubrir ese mundo nuevo que es posible encontrar en la cuadra de todos los días. Variar el camino para ir al trabajo (o a cualquier actividad) es un buen comienzo.

Lo demás vendrá por añadidura. Si empiezas a sorprenderte otra vez con las pequeñas cosas, te darás cuenta de que no necesitas excusas para sonreír de nuevo. El solo hecho de estar dispuesto al cambio y acabar con la espantosa rutina, traerá nuevas oportunidades y te ayudará a crecer.

2.- ATRAPADOS EN LA ZONA DE CONFORT
Una de las cosas más nocivas es no querer salir de la zona de confort,  ese aparente  estado ideal que suple nuestras necesidades. Sin embargo, no es más que un engaño, una ilusión que nos impide avanzar. Por ejemplo, no nos sentimos identificados con el trabajo que hacemos, pero permanecemos en él por temor a quedar desempleados.

Hay posibilidades de comenzar de nuevo, de una oportunidad en otra ciudad o país. A pesar de la perspectiva, la desechamos y preferimos mantenernos en el lugar de siempre. Significa, en otras palabras, no arriesgar aunque ello implique mantenernos en el estancamiento emocional, y todo por preservar una seguridad en forma de espejismo.

Más allá de tener metas claras, es indispensable reconocer que el crecimiento personal implica moverse de un lado al otro. Estar, además, dispuesto al cambio y entender que las experiencias nuevas enriquecen. Poco a poco encontraremos ese equilibrio que nos permitirá asumir los retos sin importar lo complejos que estos sean.

De esta manera podremos sobrellevar las angustias que traen tiempos difíciles. Al no depender de nuestra zona de confort, tenemos la capacidad de levantarnos de las caídas. De paso, abandonamos esa quietud que, así no la sintamos, nos anula y empequeñece.

3.- APATÍA, DESMOTIVACIÓN, TRISTEZA

Perdemos el entusiasmo, nada nos motiva y dejamos, inclusive, que otros decidan por nosotros. La alegría no es una opción. Ahora permanecemos ausentes y con una sombra de tristeza en la mirada. Comemos, respiramos, dormimos, nos movemos más como un acto reflejo que por iniciativa propia. No vemos los colores que dibujan al mundo.

Nuestras emociones se hallan en el nivel más bajo de sensibilidad. Nada ni nadie nos mueven y vemos pasar la vida como si se tratara de ese tren al que no llegamos a tiempo, que se fue y nos dejó en la estación. Y si en ese momento llegan las oportunidades, no tenemos la capacidad para aprovecharlas. Entonces, de nuevo el tren se va; ya nada podemos hacer.

Si sientes que estás pasando por este proceso, no dudes en asistir a un especialista, pues es una de las llaves que no lleva a la depresión.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/nada-cambia-vida-las-etapas-del-estancamiento-emocional/


PSICOLOGÍA INTEGRAL - ÑUÑOA

jueves, 26 de enero de 2017

SESIONES PSICOLITERARIAS CON ENFOQUE PSICOANALÍTICO

Las sesiones están enfocadas a la autoexploración y a la canalización de la creatividad, guiado por un proceso introspectivo, a partir de la producción literaria y la interpretación de obras.

Freud nos dice que la obra de arte tiene el mismo origen que los sueños, ambos son la manifestación de un deseo inconsciente, son creados de la misma forma, operan los mismos mecanismos tanto en la construcción onírica como en la construcción artística.

Vislumbrar aquellas manifestaciones del inconsciente, a partir de la producción literaria es acercarnos a nuestro contenido latente, cifrado para nuestra consciencia. Así como también, vislumbramos nuestros propios ruidos silenciosos cuando creemos que leemos una obra; nos leemos a nosotros mismos, nos acercamos a un espejo.

•             OBJETIVO GENERAL:
Incentivar la autoexploración, a partir de la experiencia y creatividad literaria.

•             OBJETIVOS ESPECIFICOS:
- Conocer aspectos básicos e introductorios del lenguaje literario.
- Conocer las técnicas y aspectos formales para la creación literaria (narrativa-lírica).
- Desarrollar contenidos críticos y teóricos de un texto literario.
- Conocer los fundamentos básicos de la Psicología.
- Comprender la relación entre Literatura y Psicología en la experiencia literaria.
- Profundizar y aplicar técnicas de autoexploración.

- Valorar la experiencia vital como sustancia en la creación literaria.

Para mayor información, comunícate con nosotros: psicoliterario@gmail.com

miércoles, 23 de noviembre de 2016

EL DIFÍCIL ESTADO DE "HIC ET NUNC"

“La habilidad de estar en el momento presente
es un componente principal de la
salud mental”. (Abraham Maslow)

Aquí y ahora” (hic et nunc), nos podría parecer a veces una frase cliché, una frase hecha, manoseada y repetida. Lo pensamos como un bonito tatuaje en el antebrazo o un slogan publicitario. Sin embargo, “aquí y ahora” es considerablemente mucho más que una frase; es un manifiesto de presencia en el presente, un llamado a vivir con ambos pies en la instancia actual, porque es sólo eso: una instancia.

Esta frase nos propone Ser conscientes, Estar conscientes y Andar conscientes en el referente espacio tiempo. Lo que pareciera ser todo un reto. Porque más allá de una representación o incluso, una doctrina filosófica, la propuesta del estar en el Aquí y en el Ahora, en tono imperativo, es un ejercicio vital, puesto que sin duda es vital encontrarnos con nosotros mismos y todo lo “tanto” que esto significa; un diálogo íntimo con nuestro cuerpo, sensaciones, sentimientos, pensamientos y emociones para darnos cuenta recién en ese momento de que  estamos presencialmente vivos; de que nos estamos llevando con nosotros, nos estamos viviendo.

Como una fórmula, conectarnos en el aquí y ahora da cuenta de lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo, tan simple - tan complejo, como pensar en mi rodilla y recién descubrir que me duele, como oler el aroma de quien pasa por nuestro lado y descubrir que nos encanta… o como oír una canción que lleva varioS segundos sonando y personalizarla  en nuestra biografía.


“Hic et nunc” es un difícil estado, y como sabemos, todo lo que nos resulta complejo, vale el efuerzo, ¿por qué?; porque es el estado de conexión que nos lleva a sentirnos acordes con nosotros mismos, porque es el estado de conexión que nos dirige a nuestro natural estado: Estado de Bien-estar. 

martes, 22 de noviembre de 2016

LA FURIA, EL DISFRAZ DE LA TRISTEZA



Autorregulación emocional es aquel recurso que implica tener conciencia de nuestras emociones para aprender a regularlas y equilibrarlas, sin reprimirlas -ya que tienen una función-. La capacidad de tranquilizarse uno mismo es una habilidad vital fundamental, pues nos permite reconocer un sentimiento en el mismo momento en que aparece, estar atentos a nuestros estados de ánimo y reacciones (pensamiento, respuestas fisiológicas, conductas manifiestas...) y relacionarlas con los estímulos que las provocan.

Preguntarnos sobre nuestra capacidad de autorregular nuestras emociones implica un estado de autoresponsabilidad, en el cual comprendemos que nuestro bien-estar no sólo depende del mundo que nos rodea, sino también de nuestra posibilidad de sentir acorde a nuestros pensamientos, pensar acorde a nuestras emociones...y por supuesto, actuar basándonos en ese equilibrio. 

En otras palabras, somos responsables de nuestro bienestar, sin ser ésta una exigencia, sino un Estado propio de nuestra naturaleza.

                                                                                                        Psicología Integral. Chile